lunes, 24 de noviembre de 2014

UNIDAD, ORGANIZACION Y ACCION DE LOS TRABAJADORES, DE LOS POBRES DEL CAMPO Y DE LAS CIUDADES ANTE EL CAPITALISMO ANDINO Y FRENTE AL IMPERIALISMO YANQUI



El triunfo electoral de Evo Morales, no fue ninguna sorpresa para nosotros: solo las facciones de la burguesía y la pequeñoburguesa consideraban la posibilidad de una segunda vuelta para derrotarlo, estableciendo de esta manera una línea de la alternancia legal del ejercicio de poder político del masismo, y así continuar con la reorganización estatal en los marcos de la Constitución Política de Estado de 2009, sin que ninguna de esas facciones, hayan planteado claramente un proyecto político estatal alternativo o sustitutivo al modelo de Estado Plurinacional o de capitalismo andino. Esa falta de alternativa, fue una de las razones por las que la mayoría de la ciudadanía, votó por la continuidad del gobierno del  MAS, como el mal menor ante una disyuntiva del mal mayor, porque caso contrario habría significado el retorno de las otras facciones de la burguesía neoliberal o la “centroderecha”, para continuar con el modelo de capitalismo andino, aún sin ser los que lo idearon.

Sin duda alguna hay que reconocer que la coyuntura económica de los precios de nuestra materia prima en el mercado capitalista, condicionaron el despliegue de la reorganización del viejo Estado boliviano con una clara orientación populista, refundándolo como Estado Plurinacional con régimen de autonomías y  descentralización (aunque se trate de simples autarquías) sobre la base del respeto a la libre determinación de los pueblos indígena originario campesinos (aunque en realidad no se trata de la libre autodeterminación) con un fuerte contenido etnoculturalista. La libre determinación de los pueblos indígenas y originarios contenidos en el Art. 30 numeral 4 de la C.P.E., es una experiencia administrativa del viejo Estado, que si bien refleja la voluntad política de la Asamblea Constituyente, es el preanuncio de que el Estado Plurinacional, podría sentar las bases para dar lugar en adelante a la constitución de una Federación de Estados y regiones autónomas verdaderas.

Los originario-campesinos, víctimas del colonialismo interno impuesto por la “nación boliviana”, han encontrado un referente político sobre el reconocimiento de sus derechos, principios, valores, reivindicaciones, saberes y conocimientos ancestrales, en una nueva Constitución Política de Estado, en el contexto de la reorganización estatal que lleva adelante el gobierno del MAS, aunque en la práctica sean meras enunciaciones (por ejemplo, las autonomías indígenas, la consulta previa, etc.). Sin embargo, el MAS de alguna u otra manera llegó a expresar, sino la materialización de sus aspiraciones, por lo menos la garantía de la intangibilidad de las enunciaciones de sus derechos en el texto constitucional. Es cierto que en la lucha política en nuestro país, no hubo ningún gobierno que pudiera haber expresado mejor tales intereses, aspiraciones y reivindicaciones, aunque su materialización esté condicionado y subordinado a los intereses corporativos, los cuales condicionan la continuidad del gobierno masista, a cambio de la subalternizacion de los intereses nacionales y los intereses de todos los bolivianos.

La conformidad (que no es lo mismo que conformismo) de los amplios sectores de campesinos con el gobierno del MAS, es también el resultado de un proyecto prebendal desarrollado por el gobierno que supo desarrollar un sistema de subordinación ilimitado de lealtades, cooptaciones, reclutamientos, y de inclusión de la “la derecha” al modelo de capitalismo andino. El gobierno supo llegar al campo con la ejecución de obras de infraestructura deportiva, viviendas, alcantarillado, agua potable, energía eléctrica, caminos, sedes sociales, dotación de vehículos, tractores, y de mas insumos agrícolas, (antes no había sucedido algo similar con los anteriores gobiernos); sumando a ellas el  pago de bonos, como el “Juancito Pinto”, la Renta Dignidad (ex Bono Sol), etc. Por otro lado, el masismo, tuvo la oportunidad de elegir los candidatos, si bien en la mayoría de los casos, por encima de los mecanismos de democracia comunitaria y los usos y costumbres, a personas salidas de las propias comunidades, ayllus, tentas y capitanías, lo que no sucedía antes, porque las facciones de la burguesía lo hacían señorialmente mediante pactos, acuerdos de cúpulas  y contubernios, cuyos “representantes”, a veces ni por asomo conocían la comunidad o el ayllu de sus representados.

La derecha más reaccionaria y anticomunista, que no ha podido librarse del complejo de culpabilidad por el separatismo alentado desde la burguesía agroindustrial y terrateniente del oriente boliviano, después de su frustrado plan de crear un “estadillo de la media luna”, por la afinidad de intereses de clase con el gobierno del MAS que viene materializando el desarrollo del capitalismo andino, no tuvo otra alternativa que someterse a su estrategia electoral (al menos en esta coyuntura), viabilizando un pacto entre las facciones de la burguesía agroindustrial y terrateniente, y la burguesía financiera bancaria, con la emergente burguesía encarnada por el gobierno del MAS.

El discurso masista, hizo énfasis en la necesidad de preservar la unidad nacional basada en su esquema indigenista, populista o plurinacional (aunque sea sin los mestizos, dizque por carecer de identidad), lo que fue aceptada por las organizaciones sociales de origen aimara y quechua, aunque el país se haya fragmentado artificialmente en 36 naciones o nacionalidades. La unidad nacional, es una tarea democrático burguesa para la edificación del Estado Nacional, que en el pasado fue frustrado por la claudicación del nacionalismo revolucionario frente al Imperialismo Yanqui, y que luego impuso el modelo neoliberal el año 1985. Nosotros sostenemos que la unidad nacional solo será posible materializarla a partir de la desaparición de las diferencias entre campo y ciudad, con el triunfo de una revolución democrática y antiimperialista,  del socialismo científico como transición al comunismo. El gobierno del MAS  persigue la continuidad de la reorganización del viejo Estado burgués boliviano, y en este proceso pretende cumplir con las tareas democrático burguesas, que no pudieron ser materializadas por el nacionalismo revolucionario. Lo de la revolución democrático cultural, proceso de cambio, socialismo comunitario, simplemente son slogans que encubren aquel objetivo, que nada tiene que ver con la revolución, ni con el socialismo científico.

El prebendalismo, el clientelismo electoral, las presiones ejercitadas a los empleados públicos para hacer campaña y  votar por el oficialismo, y así conservar sus cargos, el uso los medios y recursos del aparato del viejo Estado;  el transfugio, las cooptaciones de adversarios políticos antiguos,  el desmantelamiento prebendal de los grupos de choque, la manipulación de los medios masivos de prensa, radio y televisión, el  servilismo del TSE, etc., fueron practicas del MAS, como heredero de las viejas prácticas de los viejos políticos de la clase dominante, y que por cierto le dieron buen rédito electoral.  

Es posible, que como consecuencia de la falta de una oposición de izquierda, no hubiera sido necesario recurrir a la manipulación de los resultados de las elecciones; pero el MAS no quería simplemente ganar en elecciones, sino llegar a dominar el parlamento con más de dos tercios, a fin de tener la posibilidad de imponer su mayoría, para garantizar reformas a la C.P.E. (posiblemente para legalizar la reelección indefinida del presidente de la República). No nos desgarramos las vestiduras por la reelección, ni somos enemigos de ella, más aun si ella fue inevitable y previsible,  lo que nos preocupa es el manto de impunidad con que se pretende tapar los errores, los escándalos de corrupción, el encubrimiento de la ineptitud, las denuncias de negociados, las estructuras corruptas, la tolerancia con el narcotráfico y el abuso o despilfarro en la disposición de los recursos económicos del pueblo, la desinstitucionalización de los cargos públicos, el nepotismo, el tráfico de influencias, la improvisación en la designación y nombramiento para los cargos públicos, los interinatos en los cargos públicos que llevan casi ochos años, etc.

Los comunistas,  no podemos cometer errores de la vieja izquierda, supuestamente marxista, leninista y revolucionaria, aquella que se dejó deglutir incondicionalmente por el masismo; y lo peor ni siquiera por un plato de lentejas, renunciando vergonzosamente a su condición dizque comunista. Tampoco podemos actuar como los reformistas, los revisionistas, los “fierreros”, los “foquistas”, los que dicen ser “maoístas”, los autocalificados “socialistas”, ex trotskistas, y etc. que forman parte o fueron cooptados por el aparato del viejo Estado. Estos perdieron el valor (si es que alguna vez lo tuvieron) por lo menos para criticar errores y desaciertos del gobierno,  su silencio ovejuno, abyecto y pilatuno, mas que seguro, le hacen un gran favor al despliegue del capitalismo andino o “proceso de cambio”. Su silencio sepulcral y celestino, es más que proverbial cuando el masismo reclutó a sus filas a la derecha más reaccionaria y anticomunista, como  la ADN, la Unión Juvenil Cruceñista (pacto inédito de lobos y “corderos”) ¿es que ignoran acaso que la derecha más reaccionaria y más anticomunista históricamente jamás olvida sus intereses de clase y sus métodos? ¿Pretenden acaso olvidarse que la derecha, bajo cualquiera de sus formas, tienen sus propios intereses y objetivos de clase diametralmente contrarios a los intereses del pueblo, y que más temprano que tarde utilizarán todos los medios, para recobrar totalmente sus posiciones en el aparato del viejo Estado, incluso sobre sus cadáveres y del propio MAS?

El Imperialismo, principalmente el imperialismo yanqui, no es complaciente con los gobiernos que se niegan a subordinarse  incondicionalmente bajo su egida,  no vacilará en aplastarlos cuando resulten innecesarios o cuando las masas radicalizadas se desborden más allá de los límites permitidos por la democracia liberal burguesa (lo cual es muy posible). Habíamos pensado que los Golpes de Estado caducaron como herramientas del Imperialismo. Guatemala nos devolvió a la realidad y posteriormente el Paraguay, y si eso no basta, el Imperialismo puede acudir a su vasto arsenal para defender sus intereses vitales, como lo viene haciendo en Siria, Irak, Palestina, Libia, Afganistán, Ucrania, etc.; el imperialismo atiza guerras internas alimentadas por cuestiones religiosas, culturales y raciales. Sin embargo, mientras en Bolivia, los intereses del  imperialismo, de la burguesía agroindustrial y terrateniente no se vean afectados, no habrá ningún riesgo de golpes, intervenciones o injerencia norteamericana, como sucede en la actual coyuntura política.

El MAS, consciente del peligro de la articulación de una oposición de izquierda, capaz de disputarle el verdadero discurso revolucionario y antiimperialista frente al falso discurso que siempre desarrolló,  se apresuró a desbaratar al Partido de los Trabajadores, aunque este haya nacido como un apéndice del sindicato. Nosotros siempre consideramos que el PT, debía asumir la forma de un Frente Amplio, con un Programa Mínimo articulador asumido por todos sus actores. No nos equivocamos, el mal congénito del PT fue el Sindicato como su fundamento de concepción partidaria,   luego  la práctica nos dio toda la razón,  cuando la dirección traidora de la  Central Obrera, de la Federación Sindical de Trabajadores Mineros, de la Federación de Fabriles y otras, capitularon ante el proyecto político del capitalismo andino. El anquilosado trotskismo (en todas sus especies) petrificado en la insuperable querella de la revolución permanente y el estalinismo, tampoco podía viabilizar el despliegue del PT. Nuestra realidad, no es el de la gloriosa Revolución Rusa de 1917. La ausencia de un nuevo liderazgo desde el campo popular, antiimperialista y revolucionario, mediante un Frente o Partido, como una alternativa política de poder popular, forjado desde las bases, capaz de enfrentar al masismo, a las otras facciones de la burguesía y de la pequeñaburguesía, hicieron finalmente que el electorado respalde la re-relección anticonstitucional de Evo Morales, aunque en los hechos, sin duda alguna, se haya legitimado con el triunfo electoral (en el buen concepto del Derecho burgués).

Muy a pesar de la adversidad creada por el populismo, el reformismo y el revisionismo para la organización, desarrollo y despliegue de un verdadero proyecto político popular, antiimperialista, democrático y revolucionario, los comunistas y revolucionarios, estamos convencidos de la necesidad histórica de un gran Partido Comunista de nuevo tipo diferente a los viejos PCs apoltronados de revisionismo y oportunismo, ahora en funciones de gobierno;  debemos asumir el desafío de labrar un gran Frente Popular de todos los trabajadores, campesinos, de todos los pobres del campo y de las ciudades, de los intelectuales comprometidos con su pueblo y la revolución; la coyuntura nos permite la posibilidad de organizarnos, y por ella misma la lucha tiene un carácter democrático, de reivindicaciones sociales y económicas populares (sin abandonar jamás nuestra estrategia revolucionaria por una revolución democrática y socialista); la defensa de los derechos, principios y valores de los pueblos indígenas; la lucha por la defensa de las conquistas sociales, y todo lo logrado hasta ahora; la defensa de los recursos naturales y de los intereses nacionales frente a las transnacionales y los intereses corporativos privilegiados por el gobierno del MAS y su modelo de capitalismo andino.
   

¡FRENTE A LOS SINDICATOS PRO PATRONAL Y OFICIALISTA, Y EN CONTRA DE LOS DIRIGENTES VENDIDOS Y CRUMIROS, FORMAR COMITÉS DE BASE SINDICAL!

¡LUCHAR POR LA INDEPENDENCIA SINDICAL Y LA DEFENSA DEL FUERO SINDICAL!

¡RESCATAR LA COB Y LA FSTMB DE MANOS DE LOS TRAIDORES A SU CLASE Y SU PUEBLO!

¡LUCHAR POR UNA JUBILACION DEL CIEN POR CIEN PARA TODOS LOS TRABAJADORES SIN DISCRIMINACION ALGUNA!

¡LUCHAR CONTRA  LA EXPLOTACIÓN DE CAMPESINOS POR LOS TERRATENIENTES!

¡EXPROPIACIÓN Y REVERSIÓN DE TIERRAS DE LOS LATIFUNDISTAS PARA LOS CAMPESINOS SIN TIERRA!

¡DEMOCRATIZAR LA TENENCIA DE TIERRAS ENTRE LAS TCOS Y LOS CAMPESINOS MINIFUNDIARIOS!

¡CONSTITUCIÓN DE UNIDADES SOCIALES DE PRODUCCIÓN COMUNAL!

¡NACIONALIZACIÓN DE LOS HIDROCARBUROS!

¡NACIONALIZACIÓN DE LAS MINAS DE SAN  CRISTÓBAL, COLQUIRI, PORCO, COLQUIRI Y BOLÍVAR!

¡QUE LAS  COOPERATIVAS MINERAS  PAGUEN  IMPUESTOS, PORQUE EL PUEBLO BOLIVIANO ES EL TITULAR DEL DERECHO ORIGINARIO DE LOS RECURSOS NATURALES!

¡CÁRCEL PARA LOS CULPABLES DEL NEGOCIADO DE BARCAZAS CHINAS, PAPELBOL Y OTROS!

¡CÁRCEL PARA VIOLADORES DE LOS DERECHOS HUMANOS EN LAS FUERZAS ARMADAS, POLICIALES, Y EN LA MARCHA INDÍGENA DEL TIPNIS!

¡BASTA DE ADQUISICIONES DE BIENES POR EXCEPCIÓN!

¡ABAJO LA CORPORATIVIZACIÓN DE LA POLÍTICA, POR SER CONTRARIO A LOS INTERESES NACIONALES Y DE TODOS LOS BOLIVIANOS!

¡RESARCIMIENTO ECONÓMICO DEL VIEJO ESTADO A LOS EX PERSEGUIDOS POLÍTICOS, DETENIDOS Y TORTURADOS POR LUCHAR POR LA DEMOCRACIA Y LA LIBERACIÓN NACIONAL!

¡FUERA LAS  TROPAS BOLIVIANAS DE HAITÍ Y EL CONGO, DESPLEGADAS POR LA ONU POR ORDEN DE EEUU!

¡RECONOCIMIENTO DE BOLIVIA AL ESTADO DE PALESTINA!

¡MUERA LA ESTRATEGIA IMPERIALISTA DE PROCESO DE PAZ EN COLOMBIA!

¡VIVA LA UNIDAD DE LOS COMUNISTAS Y REVOLUCIONARIOS!

¡MUERA LA REACCION, EL IMPERIALISMO Y EL REVISIONISMO!

¡VIVA EL MARXISMO LENINISMO!

¡LA REBELION SE JUSTIFICA!


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