sábado, 21 de enero de 2017

POR UN CENTENARIO DE LA GRAN REVOLUCION DE OCTUBRE ENARBOLANDO LAS BANDERAS ROJAS DEL COMUNISMO BAJO LA GUIA DE LOS GRANDES MAESTROS DE LA REVOLUCION MUNDIAL



El 1° de mayo de 2013 se conformó el Comité de Reconstrucción del Partido Comunista de Bolivia, proceso  que fue fortalecido con el Gran Acuerdo de Unidad del7 de noviembre de 2015 con los núcleos de la Juventud Comunista de Bolivia, dando lugar a la constitución del PARTIDO COMUNISTA DE BOLIVIA (REVOLUCIONARIO) como respuesta al abandono de principios y claudicación de quienes de palabra son grandes revolucionarios y en los hechos todo lo contrario; reconstituimos el Partido como la expresión de la organización de la conciencia clasista de los trabajadores y de nuestro pueblo, bajo el mando y guía de los grandes maestros de la gran revolución mundial; reconstituimos el Partido para incorporarnos en los esfuerzos de todos los comunistas del planeta en la prosecución de la lucha revolucionaria de los trabajadores, pueblos y naciones oprimidas  de acuerdo a las condiciones y particularidades propias de cada país, frente a la reacción, al imperialismo y el revisionismo, aplicando la teoría y ciencia de la revolución, el marxismo leninismo, aprendiendo de las experiencias y enseñanzas de las grandes revoluciones del proletariado mundial que conmovieron el mundo.

La reconstitución del Partido Comunista de Bolivia, fue protagonizada por revolucionarios y comunistas en una de las coyunturas de la lucha clasista dentro del escenario del proceso de reorganización del viejo Estado burgués boliviano que adoptó la nueva forma de Estado burgués Plurinacional, camuflado con el despliegue de un discurso de retórica”ultrarevolucionario”, pero esencialmente “ultraconservador” del sistema  capitalista, logrando confundir a algunos incautos que antaño fueron radicales revolucionarios que ahora son protagonistas de un contubernio políticocon argucias de la necesidad de la “profundización del proceso de cambio”, ”defensa del proceso revolucionario” , “defensa y etc. que en los hechos beneficia a las diferentes facciones de la burguesía, principalmente a la burguesía agroindustrial y terrateniente del Oriente boliviano.

En el año que se fue,  mantuvimos con firmeza los principios del marxismo, identificándonos plenamente con la lucha por las reivindicaciones socioeconómicas y por la independencia clasista de los trabajadores ante un gobierno corporativo que aplica medidas de carácter antiobrero (como el caso de las jubilaciones miserables y discriminatorios, etc.); no dejamos de señalar que el gobierno del MAS había ingresado a una fase  de descomposición, degeneración y descomposición moral (con relación a las denuncias de corrupción, negociados, escándalos públicos y etc.); denunciamos la aparición de una elite de privilegiados en las cooperativas mineras que se había beneficiado de los anteriores gobiernos neoliberales, al  igual que del presente, y que tenía la apariencia de un nuevo “súper-estado” que explotaba a sus trabajadores y se oponía a su derecho a la sindicalización de los mismos; exigimos la reversión de las concesiones mineras de aquella élite, y la anulación de los contratos de las cooperativas mineras con el sector de la minería privada y exigimos el reconocimiento del derecho de los trabajadores de las cooperativas mineras a constituir sus sindicatos, al mismo tiempo que también exigimos la destitución de servidores públicosque habían beneficiado con concesiones mineras a aquella elite;en suma aun, de acuerdo a nuestras modestas posibilidades, no dejamos de apoyar la lucha de los pobres del campo y de las ciudades, a favor de quienes, no existen sino contadas organizaciones revolucionarias que no son parte del gobierno del viejo Estado burgués Plurinacional, los que defendemos a los trabajadores y a nuestro pueblo.
Nuestra posición partidaria en el referéndum del 21 de febrero del año que se fue, ha sido  clasista y revolucionarios frente a la decadente vieja derecha y la emergente nueva derecha. El pueblo soberano dijo NO a la reelección, no a la alternancia con la otra derecha de Tuto Quiroga, Doria Medina, Rubén Costas y etc. Son once años de gestión del gobierno que dice ser revolucionario, socialista y antimperialista, y lo que verdaderamentese ha profundizado es la reorganización del viejo Estado burgués, que según sus ideólogos se funda en el modelo de economía plural, que en realidad no es sino el reconocimiento y consolidación de las relaciones sociales de producción capitalista que subordina a las relaciones sociales de producción de carácter pre capitalista, ornado con el reconocimiento de saberes, principios, valores, formas de organización, territorios y prácticas culturales de los  llamados pueblos indígena originario campesinos (los hechos nos demuestran que el gobierno ni siquiera cumple en su plenitud con el derecho a la consulta previa, con el cuidado y preservación del medio ambiente y lamadre tierra y etc.)

Oportunamente, como consta en nuestros documentos, incluso antes e inmediatamente  después del referéndum del 21 de febrero del año pasado, no dejamos de hacer manifiesta nuestra preocupación, en el sentido de que el MAS no respetaría el resultado del NO, aunque no faltaron algunos ilusos que cuestionaban nuestra afirmación como irresponsable. Sin embargo los hechos están confirmando que no estuvimos equivocados, en el sentido de que Evo Morales está resuelto a la nueva reelección, y para ello están dispuestos incluso a violentar las reglas del juego democrático del Estado burgués Plurinacional. Cuando las clases dirigentes cuando no pueden asegurarse y temen de las consecuencias de su gestión de gobierno, están dispuestas a violar su propia Constitución.
No fueron vanos, ni lo serán si estamos decididos a perseverar inagotablemente en forjar el proyecto político de un nuevo Estado Democrático Popular, Revolucionario y Antimperialista, por una revolución democrática sin lapso alguno hacia la revolución del socialismo científico, cualitativamente superior y sustitutivo al Estado Plurinacional (nueva forma del Estado burgués boliviano). Los encuentros y reuniones con organizaciones y partidos revolucionarios del campo popular deben proseguir, a pesar de los desencuentros y las dificultades  hasta allanar el camino hacia la unidad popular y revolucionaria, asumiendo modestamente  las tareas que implica el esfuerzo en la forja de un verdadero proyecto clasista y revolucionario. 

Como comunistas no podemos dejar de practicar el internacionalismo proletario. Nos solidarizamos y apoyamos moralmente la lucha de los trabajadores y pueblos del tercer mundo, los movimientos de liberación nacional y las guerras populares, respetando fraternalmente las decisiones de las líneas adoptadas y aplicadas por las organizaciones revolucionarias y comunistas hermanos, porque son ellos quienes conocen su propia realidad y aplican las enseñanzas de los grandes maestros de la revolución mundial.

Nuestra posición es firme y clara por la unidad del movimiento comunista internacional sobre la base de lineamientos generales para hacer frente al imperialismo, la reacción y el revisionismo. Es una necesidad histórica, irrenunciable e imperativa para todos los comunistas. Sin duda alguna las secuelas de lo que fue el XX Congreso del PCUS aún permanecen  y se hacen tradicionales en los exPCs que dependían de la dirección revisionista del PCUS, y por ello mismo continúan apoyando gobierno proburgueses renunciando a la creación de las condiciones para consumar la revolución democrática y socialista, no dejan de ser grandes revolucionarios de palabra, aunque sean todo lo contrario en la práctica.

En su momento denunciamos que el imperialismo yanqui, estaba desarrollando la estrategia de desarme de los movimientos de liberación y guerras populares, y que tenía el propósito de afianzar su política de dominación. Por cierto el año que se fue intensas negociaciones entre la FARC y el Estado burgués de Colombia, habiendo arribado a acuerdo de paz que ahora mismo se vienen implementando, aunque algunos frentes de las FARC se vienen oponiendo a la traición y capitulación de su dirección revisionista. Este proceso de paz, tuvo el apoyo de los posmodernos y pacifistas de toda ralea, incluyendo los que siguen desarrollando la política del desarme frente al enemigo de clase delineado en el XX Congreso del PCUS. Los comunistas consideramos que una vez enarbolada la lucha armada en cualquiera de sus formas, no la podemos arriar sino en condiciones en las que los trabajadores y el pueblo llegan a conquistar el poder político y la consolidan con las masas (que no es lo mismo que llegar al gobierno del Estado burgués). Sostener lo contrario es hacerle el juego al imperialismo yanqui, es hacerle juego al revisionismo que proclama la coexistencia pacífica, el pacifismo y la revolución pacífica, la claudicación ante el enemigo de clase.

Esta estrategia imperialista, se viene desarrollando en toda su integridad con la instalación de y ampliación de bases militares yanquis en América Latina, la presencia de la  OTAN en Colombia, el desenpolvamiento de la doctrina Monroe de “América para los americanos” por parte de Trump, y etc. Más que nunca, es necesaria la unidad de los revolucionarios y comunistas, de los trabajadores y nuestros pueblos para rechazar la presencia de bases militares y de la terrorista OTAN en nuestro continente.

Aunque algunos camaradas de otros Partidos hermanos tuvieron  diferentes posiciones (a falta de lineamientos generales en el movimiento comunista internacional) nuestra posición frente a la agresión del imperialismo yanqui y europeo y su brazo militar la OTAN en contra del pueblo de Siria, fue de repudio, rechazo y condena vehemente a la descomunal guerra de invasión, de genocidio, terrorismo y rapiña.

La contradicción interimperialista entre las superpotencias y potencias imperialistas por la hegemonía mundial, por el saqueo de los recursos naturales de los pueblosy naciones oprimidas del tercer mundo y por la conquista de nuevos mercados, mediante guerras, genocidios y terrorismo, es una realidad inobjetable, de tal manera que no hay lugar alguno en el planeta tierra  que se encuentre libre de esta pugna, con el riesgo de una guerra termonuclear y el peligro de la sobrevivencia de la especie humana. Por eso es más necesaria e imperativa la unidad del movimiento comunista internacional bajo el mando guía de los grandes maestros de la revolución mundial, porque los trabajadores y pueblos del mundo requieren de Partidos Comunistas desapoltronados de revisionismo para organizar y dirigir la lucha popular e incluso ponerse a la cabeza de las guerras revolucionarias. Lo que viene sucediendo en Siria, Yemen y Libia nos debe hacer reflexionar y entender que es una demanda urgente de los pueblos la reconstrucción y reconstitución de Partidos Comunistas de nuevo tipo.
El imperialismo yanqui cada vez en su peor crisis, no escatima esfuerzo alguno en recurrir a todos los medios ideológicos, políticos y militares, incluso al fascismo y el terrorismo para mantener desesperadamente su cada vez más maltrecha hegemonía mundial ante la emergencia expansiva de las otras potencias. Lo que viene sucediendo en Ucrania, Siria, Yemen, Libia, Colombia, Venezuela, Cuba, Argentina, no hacen sino demostrar la confrontación interimperialista en diferentes niveles, intensidades  y escenarios.

El imperialismo yanqui también desplego la estrategia de golpes institucionales, asambleas constituyentes, reformas constitucionales a la luz de ideologías (posmodernas en todas sus especies, populismos de nuevo cuño, reformas de apariencia “revolucionaria” y etc.) con tal de asegurar la reproducción del capitalismo. El populismo, al menos en nuestro país, resulta siendo el más peligroso para los trabajadores y el pueblo, porque despliega la reorganización del viejo Estado burgués Plurinacional con un discurso agresivamente revolucionarista en extremo adormeciendo a las masas, bloqueando el advenimiento de un proyecto verdaderamente revolucionario.

En este año, en los umbrales del centenario aniversario de la  gran Revolución Socialista de Octubre que dio origen a la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, el Partido Comunista de Bolivia (R), llama a conmemorar  el CENTENARIO DE LA GRAN REVOLUCION DE OCTUBRE ENARBOLANDO LAS BANDERAS ROJAS DEL COMUNISMO BAJO LA GUIA DE LOS GRANDES MAESTROS DE LA REVOLUCION MUNDIAL, luchando resueltamente con denuedo en contra del imperialismo, principalmente el imperialismo yanqui, la reacción y el revisionismo, desbrozando el camino de la unidad revolucionaria del movimiento comunista en nuestro país y la necesidad de la unidad del movimiento comunista internacional, lucha que además debe comprender la derrota de todas aquellas tendencias y corrientes ideológicas que fueron engendradas por los teóricos de la burguesía y la pequeñaburguesia, las Ongs y fundaciones para obstaculizar el despliegue del proyecto revolucionario de un nuevo Estado Democrático Popular Antimperialista y Revolucionario, de una nueva Democracia, por la revolución democrática sin interrupción hacia la revolución del socialismo científico en transición al comunismo.

¡POR NUESTRA CLASE Y NUESTRO PUEBLO, LA REBELION SE JUSTIFICA!
¡POR UN NUEVO ESTADO, NUEVA DEMOCRACIA, REVOLUCION DEMOCRATICA Y REVOLUCION SOCIALISTA CIENTIFICA!
¡MUERA EL IMPERIALISMO PRINCIPALMENTE EL IMPERIALISMO YANQUI, LA REACCION Y EL REVISIONISMO!
¡VIVA EL CENTENARIO DE LA GRAN REVOLUCION DE OCTUBRE!

Secretariado Nacional
Partido Comunista de Bolivia (R)

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